En programas de Consolidación, Creación de Empresas y Fomento del espíritu Emprendedor hemos desarrollado una metodología propia caracterizada por su efectividad, calidad de servicio y adaptación a cada realidad individual.
Los programas se estructuran en dos áreas de formación complementarias que compaginan la formación sobre herramientas generales de gestión y el desarrollo de los proyectos. Todo ello basado en la consultoría individualizada, que se realiza de forma paralela a lo largo de todo el proceso formativo.
Trabajamos a partir de dos bloques:
A) Formación en gestión empresarial: Capacitación y apoyo en las distintas materias que abarcan todas las áreas funcionales de la empresa. Los consultores que intervienen adaptan los contenidos a las características generales de los participantes.
B) Desarrollo y consolidación de la idea de negocio en una nueva empresa.
Para perfeccionar la metodología contamos con cuatro herramientas:
I.– Asesoría Activa e individualizada
Cada una de las personas que realiza nuestros programas es tratado como un caso individual. A su lado, nuestros consultores realizan un estudio exhaustivo y personalizado de su proyecto o empresa. Además, los asistentes pueden contar con la opinión y experiencia de un consultor especializado en las áreas donde surgen mayores dudas o se necesita reforzar la asesoría específica.
II.- Acceso a las habilidades básicas de gestión
A lo largo de los programas los participantes reciben asistencia complementaria sobre las herramientas generales de gestión. Es una buena forma de familiarizarse con las técnicas que tendrá que aplicar paulatinamente en el día a día de su empresa, desde el momento de su puesta en funcionamiento.
III.- Seguimiento
Nuestra actividad no termina cuando finaliza el programa. En ese momento comienza la etapa de seguimiento.
Al menos dos veces al año, la Fundación mantiene un contacto directo con las empresas constituidas o en proceso de consolidación para contribuir a su afianzamiento. Un momento de especial importancia si se tiene en cuenta que los dos primeros años son la etapa crítica en la vida de la mayoría de sociedades.
IV.- Red Crea
Compartir experiencias y apoyarse mutuamente es una de las herramientas más apreciadas por quienes deciden emprender un proyecto empresarial. La soledad del autónomo es un síndrome que, gracias a las nuevas tecnologías, ya es superable.
Personas que han vivido con nosotros un proceso de creación de empresas similar, encuentran en la Red Crea un foro donde explicar como hicieron para salir con éxito de una situación similar o, simplemente, que circunstancias se van a encontrar en sus primeros meses de vida empresarial.
Una red social útil formada por emprendedores relacionados con la Fundación que hacen del brenchmarking una fuente permanente de recursos y solución a sus necesidades. |